Logras ver cómo otros lo pierden todo… hasta que un día te das cuenta de que tú también estás más cerca de caer de lo que jamás imaginaste. Así comienza: Alguien que lo tenía todo bajo control… hasta que dejó de tenerlo. No por falta de fuerza, sino por falta de dirección. No por maldad evidente, sino por ignorar señales que parecían insignificantes. Y cuando finalmente todo explota, la pregunta no es cómo cayó… sino qué hace después.