Si alguna vez te has preguntado: ¿por qué a algunos les cuesta mantenerse firmes? O ¿por qué otros parecen encontrar fuerza incluso en medio de tormentas? Tal vez la clave no solo está en lo que creen, sino en cómo y con quién lo viven. Hay una invitación abierta a descubrirlo, pero solo tiene sentido si decides no caminar solo.