Hay una tentación que aparece cuando sentimos que todavía no tenemos suficiente, cuando queremos más control, más influencia, más éxito y estamos dispuestos a hacer casi cualquier cosa para conseguirlo.
Jesús enfrentó esa tentación.
Y su respuesta nos presentó una alternativa provocadora que desafía toda lógica humana y redefine por completo lo que significa la verdadera victoria.