¿Qué pasa cuando incluso la persona que más creyó empieza a dudar? ¿Y si el silencio de Dios no significa ausencia sino algo mucho más inquietante? En esta historia de reyes corruptos, traiciones familiares, milagros inexplicables y una prisión que parece no abrirse jamás, surge una pregunta que sigue persiguiendo a cualquiera que haya perdido esperanza: ¿Cómo sigues creyendo cuando no obtienes el milagro que pediste?