Hay personas que tienen una habilidad extraña: sacan una versión de ti que no te gusta. No son necesariamente “malas”, pero sí lo suficiente para desestabilizarte, confundirte o llevarte a reaccionar. Este mensaje no trata de evitarlas. Tampoco de cambiarlas. Trata de algo más incómodo.
Parte 2
Mejor que vengarse
Cuando alguien es mala onda contigo, lo inquietante no es lo que te hicieron, sino lo fácil que es justificar lo que estás a punto de hacer. Responder igual parece justo. Se siente correcto. Casi necesario. Pero hay algo más en juego que “ganar” ese momento.