Parte 1: Cuidado con lo que quieres

Todos tenemos un “yo quiero…”. Pero, de hecho, el obtener lo que queremos puede ser engañoso… e incluso peligroso. Esto usualmente nos deja queriendo más. Si lo que queremos nos lleva a un ciclo de querer cada vez más, tal vez estamos queriendo las cosas equivocadas. Entonces, ¿qué quieres?.

Parte 2: No te engañes

No obtendremos lo que realmente queremos hasta que descubramos qué es lo más valioso. Todos hemos tenido esa experiencia de obtener algo que queremos, pero sin darnos cuenta que no habíamos escogido lo más valioso y resulta en algo que no es lo que queríamos realmente. La cuestión es, ¿cómo evitamos ser engañados por nuestros deseos?

Parte 3: Lo útimo, primero

¿Qué deseas? ¿Qué quieres realmente? Nunca obtendremos lo que realmente queremos hasta que descubramos qué es lo más valioso. Y lo que naturalmente deseamos está a menudo en conflicto con lo que en última instancia valoramos. Entonces, para descubrir qué es lo que realmente quieres, debes averiguar qué valoras.

Parte 4: Pensándolo bien

Lo que naturalmente deseamos muchas veces está en conflicto con lo que más valoramos. Pero tu Papá celestial sabe lo que realmente necesitas y Él quiere para ti lo mejor. Entonces, ¿Cómo podemos dejar de lado esos deseos naturales y perseguir lo que más valoramos?