Parte 1: El principio del camino

“¿Cómo no lo vi venir?” Es una frase que seguramente la has pensado. De hecho, es muy fácil predecir cómo va a ser el futuro de alguien más, pero, entonces, ¿por qué es tan difícil predecir nuestro propio futuro?

Parte 2: Pon atención a tu intención.

¿Alguna vez has tomado a propósito la ruta incorrecta hacia un lugar? Seguramente no, hacerlo sería de locos. El asunto es que nadie se pierde a propósito pero a menudo llegamos a lugares que nunca pensamos. ¿Y si nos tomamos unos minutos para analizar más de cerca nuestro camino? Jair De la Garza nos ayudará a verlo con más detalle.

Parte 3: Sigue.

¿Has escuchado el refrán que dice que el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones? Las buenas intenciones nunca te llevarán a donde quieres ir. Ahora, si estás perdido, ¿te parece buena idea seguir a alguien en quien confíes? ¿Alguien que pueda mejorar tu vida y hacerte mejor para la vida?

Parte 4: Lo atractivo es revelador

La mejor manera de predecir tu futuro es prestar atención hacia donde vas, pero a veces es fácil distraerse en el camino y tomar el rumbo equivocado. Ahora, ¿hay un camino de regreso? ¿Es posible retomar la ruta correcta cuando te das cuenta que has elegido un camino que parecía atractivo pero que su destino no será satisfactorio?